El reto que se presenta en cuanto al desarrollo de las organizaciones transcomplejas está contextualizado en la necesidad de tener amplitud en el conocimiento, amplitud en el uso de los métodos y de los paradigmas; en la necesidad por parte de todos los que conforman la organización de aceptar y recurrir a cualquier creencia y disciplina, o grupo de ellas, que permita atender la realidad y adaptarse al entorno que, por demás, es cambiante, complejo e incierto, siendo la postmodernidad el paradigma fundamental que se presenta y desde el cual se puede pensar y hacer las organizaciones del mundo de hoy.
En síntesis, las organizaciones transcomplejas son concebidas bajo el marco de la planificación empresarial planteada con inteligencia, su característica esencial, en este sentido, es la aparición de un nuevo y emergente factor de la producción: el conocimiento, que tiende a desplazar a los clásicos: tierra, capital y trabajo. El principal desafío, como consecuencia de ello, debería ser la productividad del trabajo intelectual y de los servicios, utilizando estos recursos al máximo se garantiza el beneficio para la organización y por ende a sus miembros.
El liderazgo requiere de un conjunto de habilidades y, sobretodo, de una serie de Comunicaciones impersonales por medio de las cuales el individuo que dirige un grupo influye en su ambiente con el propósito de lograr una realización voluntaria y más eficaz de los objetivos de la organización. (Gibson, 1992)
Cada día es más importante el talento individual de las personas, de los equipos de personas y del talento directivo de quien (es) los dirigen. La figura del Líder y Liderazgo Organizacional pasa a tomar un papel relevante en el desempeño o gestión de un grupo de personas con un objetivo común, con una visión de negocio que los une en su quehacer diario.
El Líder ha de convencer y conmover, ha de ser capaz de actuar, debe tener la visión y capacidad de conseguir lo adecuado.
“Los seres humanos aborrecen ser mal tratados. Ansían ser tratados como personas, poseer autodeterminación, tener control sobre su destino,......, triunfar, asumir responsabilidad, tomar sus propias decisiones con autonomía e iniciativa, y que los demás reconozcan sus capacidades.” (Abraham Maslow)
Este Líder, del que hablamos, se requiere que exista o surja para superar momentos definitorios claves para la subsistencia de la organización. El Líder es aquel que se requiere para poder enfrentar y facilitar los nuevos desafíos a los que se ve enfrentada la Dirección u Administración de la Organización, es aquel que tiene la habilidad de convencer y motivar a las personas, es aquel que surge como respuesta a las necesidades de las personas para superar las dificultades, la incertidumbre laboral y para el logro de sus objetivos.
La habilidad de líder para adaptarse a los nuevos tiempos lo ayudará a mantenerse vigente en este mundo dinámico en el que se desenvuelve. Una de las formas de lograrlo es apoyándose en “Los siete (7) hábitos de la gente eficaz”:
1ºAutoconciencia o autoconocimiento.
2º Imaginación y la conciencia.
3º Fuerza de voluntad.
4º Mentalidad de abundancia.
5º Valentía y respeto.
6º Creatividad.
7º Autorrenovación
En síntesis, las organizaciones transcomplejas son concebidas bajo el marco de la planificación empresarial planteada con inteligencia, su característica esencial, en este sentido, es la aparición de un nuevo y emergente factor de la producción: el conocimiento, que tiende a desplazar a los clásicos: tierra, capital y trabajo. El principal desafío, como consecuencia de ello, debería ser la productividad del trabajo intelectual y de los servicios, utilizando estos recursos al máximo se garantiza el beneficio para la organización y por ende a sus miembros.
El liderazgo requiere de un conjunto de habilidades y, sobretodo, de una serie de Comunicaciones impersonales por medio de las cuales el individuo que dirige un grupo influye en su ambiente con el propósito de lograr una realización voluntaria y más eficaz de los objetivos de la organización. (Gibson, 1992)
Cada día es más importante el talento individual de las personas, de los equipos de personas y del talento directivo de quien (es) los dirigen. La figura del Líder y Liderazgo Organizacional pasa a tomar un papel relevante en el desempeño o gestión de un grupo de personas con un objetivo común, con una visión de negocio que los une en su quehacer diario.
El Líder ha de convencer y conmover, ha de ser capaz de actuar, debe tener la visión y capacidad de conseguir lo adecuado.
“Los seres humanos aborrecen ser mal tratados. Ansían ser tratados como personas, poseer autodeterminación, tener control sobre su destino,......, triunfar, asumir responsabilidad, tomar sus propias decisiones con autonomía e iniciativa, y que los demás reconozcan sus capacidades.” (Abraham Maslow)
Este Líder, del que hablamos, se requiere que exista o surja para superar momentos definitorios claves para la subsistencia de la organización. El Líder es aquel que se requiere para poder enfrentar y facilitar los nuevos desafíos a los que se ve enfrentada la Dirección u Administración de la Organización, es aquel que tiene la habilidad de convencer y motivar a las personas, es aquel que surge como respuesta a las necesidades de las personas para superar las dificultades, la incertidumbre laboral y para el logro de sus objetivos.
La habilidad de líder para adaptarse a los nuevos tiempos lo ayudará a mantenerse vigente en este mundo dinámico en el que se desenvuelve. Una de las formas de lograrlo es apoyándose en “Los siete (7) hábitos de la gente eficaz”:
1ºAutoconciencia o autoconocimiento.
2º Imaginación y la conciencia.
3º Fuerza de voluntad.
4º Mentalidad de abundancia.
5º Valentía y respeto.
6º Creatividad.
7º Autorrenovación

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